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Necesitamos una revolución democrática

“Nosotros somos aquellos a quienes hemos estado esperando” Profecía Indígena Hopi

Por Emilio Pizocaro

El domingo por la noche un gran número de la población española durmió tranquilamente. Frau Merkel y Europa nos habían rescatado

El sueño duro muy poco. A media mañana del día siguiente la prima de riesgo había vuelto a subir y la bolsa bajaba estrepitosamente; ambas señales inequívocas que la crisis no ha terminado como los soñaron unos cuantos ingenuos.

La realidad es más dura. El rescate de la banca española no ha saciado la voracidad del capital especulativo internacional.

Cada nuevo día la ola de malas noticias amenazan con convertirse en un tsunami; la directora del FMI, Christine Lagarde, declara que hay un plazo de “menos de tres meses” para salvar el euro, la Unión Europea amenaza con provocar un “corralito”, la prima de riesgo bate récords históricos y el New York Times profetiza un rescate total para España.

La actualidad se vive con angustia. Empezamos a tomar conciencia que “el rescate” pone termino a un periodo de nuestra historia caracterizado por la especulación inmobiliaria.

El “reino del ladrillo” ha llegado a su fin. Solo nos quedan las secuelas perversas de un capitalismo rentista y subordinado al dinero de la banca internacional.

¿ Como hemos llegado a este punto?

El origen del actual desastre es producto de una herencia dulce, pero maldita . El profesor y premio Nacional de Economía, José Manuel Naredo, lo documenta en una acuciosa investigación que se puede resumir en esta frase; la transición pactada mantuvo intacta la trama mafiosa del ladrillo que floreció en el tardo-franquismo.

En efecto, la democracia liberal de baja intensidad, que sustituyo a la dictadura franquista, heredó sin reformar el capitalismo mafioso. Los nuevos dirigentes , en vez de erradicar las malas practicas, fomentaron una red política de barones y caciques por todo el territorio.

Por decenios los partidos del sistema se dedicaron a  gestionar una política “clientelar” que estimuló la especulación urbanística desde la estructuras del poder estatal, regional y local.

Los datos indican que el inició de una larga crisis política esta servida. PP y PSOE, empiezan a mostrar abiertamente contradicciones internas, la monarquía vive sus horas más bajas , Carlos Divar, presidente del Supremo esta por los suelos y Rouco Varela pone lo suyo.

La Cadena Ser alarmada habla de “rescatar la democracia” y confirma lo que todos sabíamos, las encuestas certifican que en España hay una casta dirigente desprestigiada.

Un moderado columnista del El País, se atreve; “hay un reforma que nos hemos pasado por alto, la reforma de nuestro sistema democrático“. A continuación expresa sus temores:  “la reforma del sistema político es difícil de emprender porque los encargados de hacerla son sus primeras victimas”. En román paladino, la partidocracia no se rendirá fácilmente.

Orquesta del Titanic o Motín a bordo

Para el profesor de derecho constitucional Albert Noguera la crisis se encuentra entre otras cosas porque, “los partidos políticos ya no son expresión política de los ciudadanos sino que se convierten en meras maquinarias electorales sin identificación de clase, vacías de programa y de contenido ideológico”

”… Se han transformado( los partidos políticos) en meras estructuras burocráticas habilitadoras de políticas de desempleo, de reducción de servicios y prestaciones sociales, de aumento de la desigualdad ”.

El asunto no es poca cosa. Hasta los tertulianos conservadores de la TV, sostienen que el sistema pierde legitimidad a raudales. Los ciudadanos en su despertar saben o vislumbran que los grandes partidos se han financiado empleando su control sobre las Cajas y el urbanismo mafioso.

Para algunos la dimensión de la crisis del capitalismo no es suficiente para cambiar sus opiniones . Como era de esperar el espíritu social-demócrata de muchos intelectuales Europeos se niega a morir.

Al parecer nuestros queridos neo-socialdemócratas olvidan en sus análisis un dato fundamental. El capitalismo realmente existente es el capitalismo financiero.

En la actual Europa no hay espacio político-económico para repetir el llamado estado social de bienestar. No se puede propugnar democracia económica y a continuación sostener que hay que regular el capitalismo. Ambos términos son antagónicos. Es lo uno o lo otro. Capitalismo o Democracia.

Mientras tanto, sale a la palestra un conocido filósofo catalán. Desde su atalaya, promueve una cierta pócima mágica que otros cocinan en semi-secreto. La solución esta a la mano. Hay que crear un nuevo partido social-demócrata. Otro más, me dice un amigo sorprendido.

Las últimas contiendas electorales europeas no ayudan mucho a quienes todo lo ven con el prisma electoral y partidista al  del vetusto y desprestigiado parlamentarismo de las seudo-democracia liberales

Un solo ejemplo para no aburrir. Los resultados del Frente de la Gauche de Melénchon, en las parlamentarias francesas (que bajó del 11 al 6 por ciento) confirman que participar en elecciones con las cartas marcadas, solo sirve para eternizar el voto útil y ser el vagón de cola del sistema.

Por otro lado las amenazas al pueblo griego , por si gana Syriza, confirman también que el sistema está blindado para que ganen siempre los mismos. Bruselas lo dice claro; el tope de la democracia liberal se llama mercado financiero.

En Europa solo son “aceptables” los partidos del sistema. Aquellos partidos que logren a gobernar o co-gobernar tienen una sola alternativa; aplicar, con pequeños matices, las políticas neoliberales. Al fin y al cabo lo que tenemos es una dictadura del capital financiero.

Al parecer no hay futuro para ningún sucedáneo de la socialdemocracia. En cambio en España emerge desde las filas de 15M el movimiento de los  “constituyentes” con un discurso diferente. Desde su nacimiento, este proyecto en marcha, se propone romper la baraja de las cartas marcadas y plantea que es urgente construir la democracia del siglo XXI.

Algunas ideas de “los constituyentes” son poco frecuentes por estos lares. Se auto-definen como un movimiento amplio, inclusivo, sin propósitos electorales pero a la vez radical. Son partidarios de una revolución democrática. Su opción es un “Motín a Bordo”, no quieren ser la “Orquesta del Titanic” .

Su declaración de principios no admite dudas; “…Es necesario ejercer la soberanía popular, y poner en marcha un proceso constituyente para construir pacíficamente, desde abajo y con los de abajo, una nueva Constitución, fruto de una Revolución Democrática… “

Si algún mérito tienen “los constituyentes” es que han logrado colocar sobre la mesa un horizonte de carácter estratégico. Este se puede explicar en pocas palabras; “ es necesario un cambio de fondo para salir de la crisis política y económica” .

En realidad el “proceso constituyente” no es más que la intervención activa de los ciudadanos en la discusión y elaboración de las bases de una nueva Constitución. No es necesario ser politólogo para constatar que el actual sistema está corrompido y la Constitución del 78 fue blindada, durante una opaca negociación, para hacer imposible su reforma.

Entre los partidarios de la Revolución Democrática nadie es tan desubicado como para sostener que estamos ante un periodo pre-revolucionario. Lo que esta ocurriendo es que un sector importante de la ciudadanía se ha dado cuenta que el empoderamiento popular es un antídoto eficaz a la partidocracia reinante y al gobierno de la oligarquía financiera .

Es verdad. La historia de la humanidad es incomprensible sin la lucha de los pueblos por la democracia y la igualdad. Así por lo menos lo sostiene Gerardo Pisarello, profesor de Derecho Constitucional de la Universidad de Barcelona.

Pisarello llama a recuperar la definición Aristotélica entre “la “Demoskratía” como el poder del pueblo, y la “Oligarquía”, como el gobierno de una minoría.” . Citando al propio filósofo recuerda:“ la diferencia entre democracia y oligarquía, es que la oligarquía es el sistema donde se gobierne por dinero, y donde gobiernen los pobres habrá democracia.”

En esta línea de pensamiento “los constituyentes”, se plantean crear un poder colectivo para desafiar y sustituir pacíficamente al poder constituido. Por lo tanto, no aceptan supuestas reformas manipuladas por los partidos del sistema en el parlamento o constituciones hechas por “especialistas” y negociadas con el poder constituido.

Cualquier observador atento podrá comprobar, que en el último año, un mismo fenómeno socio-político se manifiesta en muchas y distantes partes a la vez. Nacen “movimientos constituyentes” con sus particularidades y diferencias en numerosos países del mundo.

Lo que hay tras esta oleada de exigencia democrática va mucho más allá de los estrechos limites de las democracias liberales bi-partidistas del siglo veinte. La extensión espacial de los “constituyentes “ tiene directa relación con el uso masivo de las nuevas tecnologías de la comunicación.

Ya no se trata de regenerar una democracia parlamentaria corrompida. La voluntad que germina es  la de construir una democracia acorde al nuevo siglo. Esta es la aspiración que subyace en las plazas, desde el 15M; fundar un régimen político recogiendo el sentido de la democracia griega directa ; participativa y deliberativa.

Los viejos partidos y muchos intelectuales dirán que el agora griega no es posible en nuestros época. Es una locura, afirman, debido al tamaño de las grandes urbes.

Quienes creen en una revolución democrática responden de manera contundente. No solo es posible sino que es indispensable usar las nuevas tecnologías para el ejercicio de la democracia. No hacerlo es un tic del siglo pasado. Sí no se hace es porque hay una élite política que no cree en la democracia.

Todo indica que en esta lucha entre lo nuevo y lo viejo ganan los argumentos de “los constituyentes”. Con Internet podemos deliberar y aportar a las leyes fundamentales a través de las redes. Y esto puede ser aún más sencillo; el móvil, es una herramienta que nos permite votar y participar directamente en cualquiera consulta o referéndum.

Es probable que en un futuro cercano se instale fuertemente en la conciencia popular la exigencia de una revolución democrática.

Por el momento veremos exactamente lo contrario que cuenta “Esperando a Godot ” la famosa obra Samuel Beckett. Los pueblos de España juntan rabia y se cansan de esperar al salvador.

Todo parece indicar que finalmente el pueblo decidirá confiar en sus propias fuerzas. Se cumplirá la profecía de los indios hopi “ nosotros somos aquellos a quienes hemos estado esperando” .

El efecto piraña

Como todo movimiento, el 15M tiene sus hijas e hijos.

Por Marcos González Sedano.

El 15M ha reactivado los movimientos sociales moribundos, ha introducido nuevas formas de organización, métodos de lucha y de comunicación, ha globalizado las reivindicaciones frente a los de arriba y ha hecho que nos encontremos en la calles y plazas demostrándonos a nosotros mismo que no estábamos solos. El 15M ha ido más allá de las plazas y va dejado tras de sí entramado social suficiente para que surjan nuevos actores políticos y sociales.

Constituyentes es uno de esos hijos del 15M nacido de las calles que además ha aprendido de la experiencia de los procesos latinoamericanos, del norte de África y de Islandia, para iniciar su proceso.

Había que hacerse eco de todas las reivindicaciones de las plazas, de las ciudadanas y de los ciudadanos y buscarles un marco común que no podía ser otro que una nueva constitución. Ese proceso tiene que ser el fruto de una alianza de los de abajo, sin ninguna tutela de los partidos.

Son las ciudadanas y los ciudadanos, primero en Sevilla el 17 de diciembre pasado y después en Cádiz el 17 de marzo los que han activado el Poder Constituyente que dará paso a una Asamblea Constituyente. A poco más de dos meses de la Declaración de Cádiz (constituyentes.org) y sin ninguna campaña global de adhesiones, son ya cerca de seis mil las personas que se han incorporado al proceso y se han creado más de veinte asambleas pro-constituyentes. Desde obreros del metal a un centenar de profesoras y profesores universitarios, sumados a empresarios, artistas, masajistas, camareros y prostitutas, obreros de la construcción, informáticos, ingenieros, jornaleros, equilibristas, panaderos, escritores, cantautores y desempleados… andan ya en el proceso constituyente. Se discute, se negocia y se organiza, en la Península Ibérica, en las islas, y desde America Latina nos preguntan que cómo va el proceso.

Como todo movimiento de carácter popular, vamos caminando y aprendiendo, equivocándonos y corrigiendo errores, elaborando y organizando, sin otros recursos que no sean los que nosotros mismos aportamos. No estamos ni en la nómina de los banqueros ni en la del Estado. Vamos lejos y por eso vamos despacio aunque en algún momento tengamos que correr. Estaremos preparados.

Sin lugar a dudas, la activación del Poder Constituyente abre un potencial estratégico como no había existido otro en España desde 1931, ni siquiera en la transición democrática, donde todas las cartas estaban marcadas, incluida la Magna, donde los partidos políticos firmantes del pacto declaraban al Pueblo incompetente e incapaz para intervenir en su propio destino, en su vida diaria, sin la tutela de los partidos políticos. Partidos políticos que se blindaron en la Constitución de 1978, atribuyéndose todo el poder político y creando la casta del nuevo régimen para así garantizar que lo fundamental del viejo no cambiara.

No puede haber un proceso constituyente democrático bajo la tutela de los partidos políticos que actúan con los movimientos populares bajo el efecto piraña: te miran, te tocan e intentan devorarte. Después de su actitud con el 15M (a pesar de los errores de este) se puede decir que no han aprendido. Su naturaleza se lo impide. Andan perdidos y buscan un salvavidas aunque sea de piedra. Su falta de estrategia, la lejanía de los ciudadanos les hace travestirse buscando un voto cautivo cada vez más lejos de ellos y más cerca de los otros. No han aprendido ni siquiera de la rebelión de sus bases, que en la batalla contra las políticas neoliberales les han desautorizado frente a las élites cuestionando su papel de antídoto de lo que el régimen no controla.

Aviso, el proceso constituyente siempre va a estar en peligro porque atenta contra el poder establecido, y una vez que los actores que medran del viejo régimen, de una constitución ya deslegitimada, son conscientes de que la idea funciona, de que ya ha sido asumida por decenas miles de ciudadanas y ciudadanos, de que el Poder Constituyente está activado, de que se ha ganado la primera batalla, la ideológica, se pasa a ser el objetivo a abatir.

Solo habrá una constitución democrática si es el pueblo, que es el único soberano, quien la dirige. Lo demás será volver de una forma o de otra a una constitución parecida o peor si cabe que la de 1978.

Por todo esto, son las ciudadanas y ciudadanos conscientes de que esta constitución no les es útil para la defensa de sus intereses los que se empoderan a sí mismos y se auto-organizan en asambleas pro-constituyentes, como en Bolivia, Ecuador, Islandia.. y dirigen el proceso constituyente que dará paso a una verdadera constitución democrática, no oligárquica.

La indignación no es suficiente

El 15 de Mayo pasado nos echamos a la calle con indignación. Un año después, esta claro que este noble sentimiento ya no es suficiente.Las cosas han cambiado para peor. Los políticos de los partidos mayoritarios nos llevan con indolencia a la ruina y desastre.

El sistema se agota y la “casta política” solo pueden ofrecer al pueblo más paro, más dolor y más recortes de derechos sociales.Este es el dramático resultado de un bi-partidismo que ha entregado la soberanía a intereses extranjeros, a la Banca Internacional, a los mercados Financieros y a los burócratas de la Unión Europea

Nuestros supuestos representantes ya no gobiernan , sus decisiones están dictadas por los mercados financieros y la Europa del capital.
Al entregar nuestra soberanía económica han perdido toda legitimidad . Ya no nos representan, porque, con sus actos, han roto el pacto social y por lo tanto han deslegitimado la Constitución de 1978.

HAY UNA SOLUCIÓN A LA CRISIS
Claro que sí. Hay solución a esta crisis- estafa y está solución está en nuestras manos.Formamos parte de ese 99% al que empobrecen los poderosos y la clase política que les sirve.
Somos la gran mayoría que no aceptamos el espectáculo de una casta política que se somete sin chistar a la violación de nuestra soberanía económica, cargando todo el peso de la crisis en el pueblo.
Es hora de exigir que se vayan todos. Es hora de pensar en un nueva Constitución que blinde los derechos sociales de los ciudadanos.

¿ COMO HACERLO DEMOCRATICAMENTE ?
Hay que ejercer el poder que nos otorga el Art. 1.2 de la actual Constitución que reconoce que la soberanía reside en el pueblo y no en los partidos políticos de turno.
La tarea, aparentemente ,es simple pero será larga y requiere esfuerzo y organización . Hemos tomado la decisión. Vamos a ejercer la soberanía popular para que nunca más los poderes económicos se impongan sobre los intereses del pueblo.
El camino recorrido desde el 15M nos ha enseñado que debemos auto-organizarnos, sin esperar a que nadie nos dé los planos de cómo construir nuestra propia casa.
NUESTRA HOJA DE RUTA
Ha llegado el momento de abrir un proceso democrático constituyente desde abajo y con los de abajo.
El primer paso será la participación en la organización de las Asambleas de Ciudadanos Constituyentes para promover la discusión de una Nueva Constitución.
La segunda etapa llegará cuando tengamos la fuerza suficiente para exigir el cambio de fondo llamando a una Asamblea Constituyente Estatal.
Cada paso deberá ser escrupulosamente democrático. Al igual que en el caso de Islandia la Asamblea Constituyente deberá recoger la discusión hecha por las bases, redactar una nueva Constitución y someterlo a un Referéndum de todo el pueblo.
Constituir significa crear. Y en Constituyentes nadie sobra Todos somos necesarios.
Ven a pensar, proponer imaginar y crear futuro

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Por la desobediencia…

Documento publicado por la Acampada Sol

Aprendizajes sobre el poder, la represión del Estado, los medios de comunicación…

Este breve documento recoge unas anotaciones sobre cuestiones relativas al Poder y la acción represiva del Estado aprendidas a lo largo de estos meses. Son unas anotaciones personales, cualquier persona podría completar o cuestionar aspectos aquí expuestos, de hecho se anima a hacerlo y modificar el texto parcial o totalmente cuanto se desee.

1. Sobre la capacidad de acción del Estado ante “nuevos repertorios” (como las acampadas 15m): el Estado y sus estrategias de control y represión tardan en articular respuestas para nuevas prácticas políticas (o actualizaciones). Es decir, cuando se realiza una acción nueva que no está tipificada en los protocolos de actuación de la policía o en el código penal, la policía tiene más dificultades para actuar. Por esta razón es más dependiente de las órdenes de los mandos y éstos de la Delegación de Gobierno. Ahora bien, como la Delegación, el Ministro de Interior es un cargo político que ha de responder de las “actuaciones” y los errores que puedan cometerse, lo que abre multitud de posibilidades, pues las autoridades políticas están inmersas en el juego mediático. La división entre los agentes represivos y su posicionamiento en el espacio público o mediático es un aspecto clave. Volvemos sobre esto más abajo.

 2. Sobre procesos de legitimación de la desobediencia civil frente a la deslegitimación de la violencia policial: La relación de fuerzas desmedida entre la acción de la policía y unos/as manifestantes pacíficos deslegitima el uso de la violencia por parte de la policía. Siempre y cuando estas escenas sean grabadas, las imágenes no se graben desde el punto de visión de los policías y sea claro que la acción de la policía no trata de contrarrestar ataques desde el lado de los manifestantes. Por ejemplo, la pintura y las “peligrosas botellas de plástico” del Parlament de Catalunya han servido para justificar unas condenas desproporcionadas y, en los primeros momentos, una fuerte deslegitimación del motivo político de esa protesta, así como la justificación de la violencia policial. El motivo de la acción (protestar por lo que se estaba aprobando en el parlament) queda eclipsado por una de las formas de la acción (definida como violencia). Por otro lado, la acción de algunas personas (que hacen eso que se supone que es violento) se superpone a la acción de la mayoría de personas que están protestando sin utilizar esa supuesta violencia.

3. Frente a la represión, sostenimiento de la movilización, vamos con otro ejemplo: cuando la @acampadapolicia tomó la Puerta del Sol durante tres días en agosto, vimos un ejemplo de los límites de la represión. Es decir, sólo “aguantaron” tres días con la plaza cortada (el objetivo era evitar la instalación de otro punto de información, eso sí lo consiguieron). Para ello tuvieron que movilizar antidisturbios de diversas regiones del Estado, suspender las vacaciones de otros tantos, duplicar turnos… El número de efectivos policiales tiene límites, su resistencia también. Si recordamos los sucedido en Sol en aquellos días de agosto podemos extraer algunos aprendizajes:

- La policía no puede limitar el acceso a un espacio de tránsito durante demasiado tiempo.

-La policía no puede mantener la acción sostenida en el tiempo en toda su intensidad. Cuando esto ocurre, comienza el malestar y se produce la politización de los agentes represivos; errores policiales (distancia entre la orden y la acción); primeras formas de desobediencia (quejas por parte de los Sindicatos de la Policía y otros actores…); cuestionamiento de toda la cadena de mando (superiores, Delegación de Gobierno, Ministro del Interior…).

Parece que una forma de ejercer influencia es mantener al actividad en la calle durante varios días seguidos (siendo ésta considerada como no violenta). La contestación en la calle difícilmente puede ganar por la vía violenta, parece necesario imaginación y acciones sostenidas en el tiempo, siempre y cuando éstas sean respaldadas por un gran número. Como demostró la Cabalgata Indignada, el sentido del humor y la ironía es una buena forma de contrarrestar los mensajes criminalizadores y transmitir el mensaje político de la acción.

 4. Nuevas tecnologías y procesos de influencia en los medios de comunicación: Una de las formas de de influir en los medios de comunicación masivos es utilizar las tecnologías que tenemos a nuestro alcance.

Los grandes medios de comunicación como empresas responden a sus intereses, aunque como empresas responden también a la necesidad de vender sus productos, de competir en un mercado por la producción y venta de la “realidad mediática”. Ahora bien, la influencia de las empresas no es igual de visible en todas las coberturas mediáticas, por ejemplo, al igual que una manifestación puede tener cierta repercusión en prensa (cada medio lo representa, manipula… como le parece), en cambio, una acción como la paralización de desahucios ha ido desapareciendo de los medios masivos, en parte, por el poder movilizador que tienen las “victorias” de la organización política de los vecinos/as). Es decir, podemos distinguir dos tipos de coberturas: aquellas relativas a acontecimientos que no cuestiona directamente los intereses de las grandes empresas que financia los medios (sujetas a manipulación); y aquellas que cuestionan directamente a estas empresas, que, simplemente, no son noticia.

Al menos hasta ahora, la gente ha sido capaz de influir en el primer tipo de noticias, es decir, hemos sido capaces de dar contra-información a las noticias que aparecen en prensa y tratan de manipular un acontecimiento. Por ejemplo, continuando con el intento de desalojo de la Plaça de Cataluya, desde el Gobierno se decía que era una “operación de limpieza” (es decir, se pretende hacer desaparecer los motivos políticos de la acción por una mera cuestión de higiene pública). Los medios de comunicación daban la noticia por cerrada: El Gobierno va a “limpiar la plaza”, toda resistencia se entiende como una resistencia al propio objetivo declarado por el Gobierno. Sin embargo, la gente que está en la plaza y alrededores comienza a difundir imágenes, vídeos, audios, twitter….que cuestionan la “limpieza” de la acción policial y evidencia su carácter represivo y violento. Los medios situados más a la izquierda comienzan a hacerse eco en sus ediciones digitales, por ejemplo, Público. Paulatinamente, los mayoritarios reflejan la noticia, empezando por El País y continuando con el resto de medios. Una vez que la noticia está reabierta cada medio, ha de emitir una definición, es decir, apropiarse del acontecimiento. Por supuesto, el hecho de reabrir la noticia no tiene por qué beneficiar a los manifestantes, pero sí pone sobre la mesa problemas que de otra manera no saldrían (la violencia policial, la falsedad de los argumentos de limpieza, las acciones de los policías “secretas”…). Esto permite que las propias autoridades tengan que manifestarse de nuevo para “hacerse con la situación”, emitiendo nuevas manifestaciones (se han resistido violentamente, la policía se ha excedido…) A su vez, estos comunicados generan más reacciones: sindicatos de policía, otros políticos que aprovechan la situación para sacar partido…

Lo más importante de este párrafo es que es posible influir en los medios de comunicación masivos y que la mejor forma es “reflejar” lo que está ocurriendo en la calle. Además, los que no están en ese momento en el lugar pueden desde sus casas hacer una labor de difusión que tiene efectos políticos.

5. Debilidades del Gobierno y oportunidades de acción: Parte de los de los problemas del Gobierno es su exposición internacional. Es decir, los asuntos nacionales y su gestión (realización de recortes y políticas de austeridad -pobreza-…) en el momento que son problemáticos (imágenes dando la vuelta al mundo con cargas salvajes o disturbios urbanos) cuestionan al propio Gobierno. La situación económica ante la presión de los especuladores mundiales hace que cualquier signo de debilidad sea aprovechado para cuestionar la credibilidad del país y “apostar” en las bolsas internacionales contra la solvencia. Ahora bien, también hay un plan -más bien, un “(contra)sentido común” en la tecnocrácia neoliberal que nos gobierna- que consiste en privatizar todos los servicios públicos independientemente de la contestación en la calle, así como reducir los derechos laborales para asegurar la rentabilidad de las empresas interesadas. Este tipo de mala prensa puede mermar notablemente las capacidades del Gobierno en diversos ámbitos.

El Gobierno, aprovechando el momento en el que se encuentra (primeros meses de la legislatura), está lanzando multitud de medidas que afectan a ámbitos como el trabajo, la salud, la educación… Lo que el Gobierno espera, en el peor de los casos, es una contestación parecida a lo que los medios mayoritarios nos han transmitido de Grecia. Es decir, grandes enfrentamientos en grandes manifestaciones. Lo que no espera o está menos preparado es a enfrentarse a la ocupación de los espacios públicos por las personas, es decir, ¿qué sucede si hospitales, facultades, escuelas, centros de trabajo son tomados y se mantienen tomados hasta que las las propuestas se cumplan? ¿O qué pasa si aumenta la objeción de conciencia de los diversos profesionales ante las ilegítimas medidas?

Por otro lado, hay otro tipo de acciones que pueden ser efectivas y requieren otro tipo de organización. Por ejemplo, grupos de personas por afinidad que realicen acciones puntuales orientadas a objetivos concretos, como, por ejemplo, la reciente acción en el Metro de Madrid. En un escenario represivo creciente, la imaginación y la diversificación en las formas de acción es la clave. Esto pasa por asumir que no todas las acciones pueden ser realizadas por las asambleas del 15M: un aspecto positivo porque nos permite sumar iniciativas y fuerzas.

 6. Entre la inclusividad y la concreción. Cuanto más concreta es una afirmación/acción, menos gente puede compartirla; ahora bien, cuanto menos concreta, más difícil es sostenerla en el tiempo y comprender los efectos logrados. Una figura que genera alianzas y abre posibilidades son afirmaciones que niegan y, sin proponer una solución, plantean los medios. Por ejemplo: “No a la privatización del Canal de Isabel II y referéndum vinculante”. Este enunciado asegura la defensa de los derechos y la solicitud de mayor democracia directa; cuestiona tanto la decisión política de privatizarlo como su propia legitimidad.

En definitiva, tenemos una responsabilidad histórica de actuar. No es ya el futuro de nuestros/as hijos/as o nietos/as, sino el presente de todos nosotros/as. A pesar de que la violencia no está de nuestro lado, el Estado hará lo posible por considerarnos un enemigo, por lo que más que nunca la responsabilidad individual articula la colectiva y las posibilidades de las estrategias de reivindicación y resistencia.

 Desobedecer a un Gobierno y un sistema económico injusto no es sólo un derecho; ahora más que nunca es cuestión de supervivencia.

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Contundente acusación contra el Banco Central Europeo

Al  Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo

Nosotr@s, las personas en paro, os acusamos
de la pobreza que golpea a 115 millones de personas en Europa, del desempleo galopante que amenaza superar la cifra de 6 millones en el  estado español y alcanza los 25 millones en Europa; de los recortes en derechos sociales, laborales y ciudadanos que ponen en riesgo la salud y la vida de la mayoría; del deterioro de la educación y de las políticas que alejan el acceso de los hijos e hijas del pueblo a la Universidad; del secuestro de la soberanía de la ciudadanía para decidir sobre los asuntos económicos y sociales esenciales; de laminar los derechos de autogobierno, degradar la democracia, y amenazar las libertades civiles bajo la sombra creciente de un Estado autoritario; de imponer a vuestros compinches tecnócratas, curtidos en las cloacas de la especulación financiera, en el gobierno de las naciones.
Os comportáis como pequeños dioses en virtud de vuestra pretendida independencia, decidiendo día tras día el presente y porvenir del 99% de la ciudadanía. Hoy abrís el grifo del crédito y mañana lo cerráis para presionar a los gobiernos y obligarles a aplicar las políticas de ajuste y recorte del gasto social. Pero en realidad sois los servidores de los Bancos y especuladores que os han promovido al cargo, y a los que garantizáis la devolución de los créditos.
Os creéis sabios, pero en realidad sois necios que no aprenden las lecciones de la historia económica, drogados por la ideología neoliberal. Tan ciegos estáis que vuestra sumisión a la “estabilidad de precios” y vuestro desprecio al pleno empleo conducen a Europa a la depresión y el colapso.
Estos días os reunís en Barcelona, una ciudad cuyos habitantes os consideran “personas no gratas”, por eso estaréis rodeados de un servicio policial colosal organizado por vuestros serviles gobiernos de España y Catalunya.
Nada de eso os librará del juicio por vuestros actos odiosos. El pueblo, como en otras ocasiones, hará caer a los dioses, y tarde o temprano tendréis vuestro Nuremberg.
Escuchad la voz del pueblo que sufre, cambiad radicalmente vuestras políticas, acabad con vuestra paranoia contra el gasto social y por la reducción del déficit, y poned la riqueza de las élites al servicio de los derechos sociales y del pleno de empleo. Si no os atrevéis, al menos, tener la dignidad de dimitir y disolverse.

Coordinadora de Colectivos de Trabajadores en Paro

Para el día de los trabajadores

Documento que leerá Juan Luis Angles Monroig de Constituyentes  en el acto del 1º de Mayo, Valencia

Estimada ciudadanía; el pasado 17 y 18 de Marzo, aprovechando la conmemoración del bicentenario de “la Pepa” la primera Constitución Española, hubo una movilización popular en la ciudad de Cádiz. Nació el movimiento pro-constituyentes de España. Avalada por unas 200 personas venidas de todos los territorios del Estado Español.

Dos meses después, podemos constatar, como esta propuesta coincide, con movimientos similares en otros países de la Eurozona y con otras propuestas de movimientos altermundistas a nivel internacional que, hartos de ver la creciente desigualdad, la corrupción política, el desorden económico  y la destrucción del modelo de convivencia social, han decidido activar formulas y nuevas propuestas, imaginando las bases de una sociedad más justa y feliz.

Si alguna vez existió en los pueblos de Europa un pacto social a favor del bienestar colectivo y el progreso común, éste pacto ya se ha roto. Si en nuestras democracias parlamentarias, existió alguna vez, un compromiso para la construcción y mantenimiento de unas sociedades más justas, libres y soberanas, éste compromiso, brilla por su ausencia.

Debemos acabar con esta estafa política. Pretenden hacernos creer que, estamos en un estado democrático, donde una minoría  escribe las reglas a su favor, sin contar con los intereses generales de la mayoría. Nos embaucan a través de los medios de comunicación,  hasta prácticamente manipular nuestro pensamiento. Nos convierten en seres inútiles políticamente y preparados para obedecer, trabajar y consumir.

Votar con este sistema de representación, es dar carta blanca al elegido. Decidimos quien nos gobierna, pero no, como queremos ser gobernados. Tranquilamente un presidente nos mete en una organización como es la OTAN, otro nos mete en la zona euro,  otro en la guerra de IRAK, otro nos hace una reforma laboral… y todo esto sin estar en el programa electoral y sin preguntar la opinión a la ciudadanía.

Cuando la ciudadanía reclama una actualización de la Constitución, esta, parece estar blindada; en cambio, bastó una carta del Banco Central Europeo para que el bipartidismo, se ponga de acuerdo, y en 15 días y en Agosto, hacen una modificación constitucional certificando que, el pago de la Deuda Pública a la banca, quede garantizado por encima de la necesidad de crear empleo, o de tener Sanidad o Educación públicas. Deuda pública que deberíamos pedir explicaciones y saber, como se han gastado los euros y quienes se lo han gastado.

Porque lo que sí sabemos es, de algunos  despilfarros en equipamientos e infraestructuras innecesarias, de  desorbitadas comisiones por servicios prestados, de corruptelas inmobiliarias a cargo del fondo común, etc… lo que sí tiene claro la ciudadanía, es que, ningún gobierno, tiene el derecho a expoliar a su gente con el fin de satisfacer a sus acreedores y sobre todo si la deuda es dudosa.

Corregir estos desmanes, no es cosa ni de izquierdas, ni derechas. Es cosa de demócratas. Como tampoco es para siervos, súbditos y sumisos; es, para personas responsables, comprometidas y que deciden mejorar el modelo social actual, a favor de un mayor bienestar común; y repito que no es para sumisos,porque en la medida que la mayoría de la población vaya siendo consciente de cómo actúa este sistema, y los grupos de poder se sientan amenazados, también crecerá el peligro de criminalización de la protesta y el estado policial.

Como muestra, tenemos la última reforma del Código Penal donde prevé que aquellos que ejerzan la libertad de expresión o exigirán públicamente justicia social y económica en espacios públicos sin autorización, podrá ser calificado como atentado contra la Autoridad: Prisión provisional y hasta 4 años de cárcel. Haciendo un flaco favor al art.21 de la Constitución Española.

La injusticia social; la falta de democracia real; la mala distribución de la riqueza; la incapacidad de un consenso social; la no representatividad institucional ante las demandas sociales, obliga a que paremos esta dictadura sistémica; que la democracia no sea un puro entretenimiento mediático; que las decisiones importantes dejen de tomarlas Wall Street, Bruselas, Goldman Sachs o la prima de riesgo;

Se hace imprescindible activar un proceso constituyente. Un poder constituyente, que recoja el sentir, de cómo queremos regularnos socialmente en cada momento. Crear una educación ciudadana con un mismo discurso y objetivos comunes; donde se practique la democracia y la ciudadanía tenga capacidad operativa para participar en un debate público; donde existan mecanismos para frenar cualquier corrupción o apropiación indebida por parte de los que gestionan el gobierno; donde los ciudadanos puedan impulsar una reforma constitucional… por todas estas razones y porque consideramos que la ciudadanía de  hoy somos los descendientes, de aquellos que lucharon por el respeto de la condición humana en otros tiempos y también contra el mismo totalitarismo, es por lo que, en asamblea ciudadana hace dos meses en Cádiz declaramos:  DESLEGITIMADA

LA CONSTITUCIÓN DE 1978. Legal es la Constitución del 1978, pero no es legítima. Legal, es echar a una familia a la calle por impago de una deuda, pero no es legítimo.

Por tanto esta asamblea convoca la apertura de UN PROCESO CONSTITUYENTE basado en LA IGUALDAD, LA LIBERTAD, LA SOLIDARIDAD Y LA DEMOCRACIA DIRECTA A TRAVÉS DE UNA REVOLUCIÓN PACÍFICA Y DEMOCRÁTICA. Esta asamblea hace un llamamiento a las ciudadanas y ciudadanos de todos los ámbitos, sectores y localidades de nuestra sociedad a organizar asambleas ciudadanas constituyentes.

Lo dicho. Estamos empezando. El camino es largo y no será fácil, pero lo hacemos nosotros como queremos, o estad seguros, que alguien lo hará por nosotros.