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Necesidad del proceso constituyente 2012

La batalla de Harmagedón: Unidad, unidad, unidad
En 2 de octubre de 2008 escribí en el preámbulo de “Revelaciones y los siete truenos”[i] el siguiente texto literal:

  1. “Vivimos el comienzo de un trascendental proceso histórico de rápidos y profundos cambios que llevan a recuperar el equilibrio y la armonía entre la naturaleza, la humanidad y las personas, mediante la unidad de la humanidad y la constitución de un Gobierno mundial democrático, legítimo y transparente.
  2. Es necesaria la unidad de acción conjunta de toda la ciudadanía mundial por la Constitución de “Un mundo, una humanidad, un Gobierno mundial”, la batalla de Harmagedón, la batalla por un mundo ideal. 
  3. Es necesaria una economía y una sociedad basada en el amor y la solidaridad. El capitalismo agonizante y sionista se basa en el egoísmo, avaricia, vanidad y envidia. No se trata de refundar el capitalismo sobre bases éticas porque no puede existir sin estos valores. La nueva economía no primará ni dará importancia a la posesión privada de objetos.
  4. La orientación hacia la unidad instaurará las condiciones de otro modo de vivir basado en maximizar el bienestar social, la satisfacción de las necesidades humanas con el menor consumo y coste, retornando a la visión de la humanidad como parte y fruto de la propia naturaleza.
  5. Llegan momentos de tensión y peligro, buscados y provocados con agresividad con la intención de controlar los cambios y perpetuarse en el poder en el beneficio exclusivo de unos pocos. Las dos amenazas son la crisis financiera y económica mundial, y la división, fragmentación y enfrentamiento entre civilizaciones. Estos actos agresivos provocarán que se enfrenten pueblo contra pueblo, reino contra reino, y durarán 42 meses, 1.260 días. El año 2009 será un año de cambios e indecisiones. 2010 será el año de las soledades y angustias, de la inestabilidad de los procesos. 2011 será el año del cansancio y del agotamiento de fuerzas. 2012, por fin, será el año del nacimiento de un nuevo mundo, donde se habrá abandonado las antiguas instituciones y surgirán las nuevas, como surge la mariposa del seno de la antigua oruga.
  6. La humanidad es libre y tiene que elegir entre las distintas posibilidades. La victoria de la razón y la esperanza, del equilibrio y la armonía será la voluntad de superación de la propia humanidad y la acción unida y solidaria de toda ella, de todas las culturas, religiones y civilizaciones.
  7. El trabajo activo de la humanidad tendrá la voluntad de superación necesaria que traerá el bienestar, el éxito y el honor que abre el nuevo tiempo. La sociedad del conocimiento se liberará de las actuales trabas para que toda la humanidad pueda desarrollar sus iniciativas y toda su creatividad. Los negocios especulativos están y no saldrán de la situación angustiosa, y tendrán la sensación de impotencia hasta la transformación y final de las desilusiones y dolor de todas las civilizaciones; hasta que se produzcan los cambios en todo el mundo dando comienzo al nuevo tiempo donde la vida no sea más que una sola vida en común.

La humanidad que es, la que vive y transita por este trascendental proceso histórico de cambio no tiene voz, no tiene quién hable por ella. Los Estados representan a su ciudadanía; la ONU representa a los Estados no a la humanidad, y ni siquiera tiene una estructura operativa y no discriminatoria. Habiendo llegado el momento, habiendo llegado la hora de los tiempos de angustias y de grandes tribulaciones, la hora de la voluntad, la hora de hacer, de actuar, la hora de la acción decidida, de diferenciar y marcar sus propios objetivos, la hora de la batalla por un único mundo, una sola humanidad, un solo Gobierno mundial la humanidad no tiene voz, no tiene voluntad. Es necesario darle voz, darle voluntad. Sufriendo la esclavitud y opresión del hambre, miseria, guerra y muerte; estando fragmentada, dispersa y enfrentada es más necesario que nunca que se institucionalice la voz y voluntad de la humanidad, como paso previo y necesario a la constitución de un Gobierno Mundial democrático, legítimo y transparente, que enfrente con unas mínimas posibilidades de éxito los desafíos de este tiempo. Y esta tarea y responsabilidad nos corresponde a nosotros, la humanidad que es, a nuestra libertad de hacer y elegir.

En consecuencia, yo, Fernando, el infantil e ingenuo, el que no tiene ninguna autoridad, el que no es autosuficiente, el Desinteresado cuyo único interés es el de la propia humanidad, el que ha traducido para este trascendental proceso de cambio histórico de la humanidad las Revelaciones de Jesucristo conocidas como “El Apocalipsis de San Juan”, el obligado a revelar los secretos, el deseoso que traerá el equilibrio y la armonía, la voz de la humanidad que es, por la responsabilidad ante esta y ante la que viene, convoco y abro

El Proceso Constituyente de la Primera Constitución del mundo

La ciudadanía del mundo, de toda civilización, cultura, raza, lengua, color, Continente y país queda convocada a participar en la elaboración y propuestas para la misma. Se elegirán los delegados oportunamente, quedando abierto este asunto para las propuestas y debates. Las sesiones se abrirán en la ciudad trimilenaria de Cádiz (España, Europa), puente de Continentes, fruto de la fusión de diferentes culturas y sede de la Constitución de 1812 que reconoció por primera vez la ciudadanía a los pueblos de Latinoamérica. Las sesiones comenzarán a las 12 horas del día 12 de Diciembre de 2012.”

Libertad, igualdad y fraternidad son las tres palabras que resumen el contenido de las dos grandes revoluciones del siglo XVIII, la francesa y la norteamericana, cuyos basamentos políticos e ideológicos hizo suyo la Constitución española de 1812 extendiendo por todo el mundo hispanoamericano, Filipinas, Rumania, Rusia, Noruega y demás monarquías europeas los valores de la nueva etapa histórica del capitalismo.
En estos últimos doscientos años se han producido cuatro ciclos económicos largos de 50 a 60 años vinculados con cambios tecnológicos importantes, y desde comienzo de la década de los noventa del S. XX se ha iniciado el quinto, al que se le denomina con la palabra “globalización”, que se caracteriza por la ampliación de los mercados a Estados-continentes y mundiales.
Esta quinta onda larga tiene una peculiaridad: se ha alcanzado el límite geográfico del planeta. No es posible un nuevo salto de ampliación geográfica. De aquí tan sólo se puede pasar a la conciencia de ser parte de un solo planeta, de una sola humanidad que debe tener un solo Gobierno mundial.

En estos doscientos años el proceso de reproducción ampliada del capital ha configurado nuestra realidad: proceso de concentración económica, financiarización de la economía, desigualdad social y degradación democrática en el doble sentido de independencia de los organismos reguladores de la economía del poder político que le facilite la adopción de decisiones relevantes para el mundo financiero sin interferencias ni necesidad de dar explicaciones públicas y, por otra, control político y sometimiento de la voluntad de la mayoría social mediante técnicas de manipulación social (opacidad, mentiras, control y manipulación de los medios de comunicación social, inducción del miedo psicológico de masas,…) para poder controlarla y militarizarla, pudiendo disponer indirectamente de los fondos públicos en manos de los Estados-nación, cuyos gobiernos están sujetos a la dictadura de los “mercados” y de una opinión pública desinformada y manipulada por el verdadero Poder de nuestro tiempo. Ya no es real la libertad de prensa.

El mundo ha “crecido” medido en PIB (Producto Interior Bruto) pero no está resolviendo las necesidades de la humanidad, genera mucho malestar y pone en peligro su misma supervivencia. Al superar la movilidad del capital los límites de los Estados-nación sin contrapesos sociales y políticos la humanidad ha perdido su libertad, igualdad y fraternidad.

Hay que devolver la soberanía a la humanidad. Que la ciudadanía recupere el control sobre la economía y ponerla a su servicio y no al revés como está ahora. La ciudadanía ha de recuperar los instrumentos del poder político democrático desde los que pueda orientar la economía hacia propuestas ambiental y socialmente sostenibles al servicio del bien común de la humanidad. Debe garantizar la producción de los medios de vida inmediatos y materiales suficientes para satisfacer a toda la humanidad como prioridad básica. Debe dar seguridad y tranquilidad en el futuro, es decir, ofrecer una perspectiva cierta de un desarrollo humano sostenible. Este desarrollo tiene como finalidad conseguir la felicidad de la ciudadanía, como proclamaba la Constitución de Cádiz de 1812, integrado y en sintonía con la naturaleza de la que somos fruto y parte. En consecuencia, tenemos que empezar por dotarnos de los indicadores y ratios que nos permitan gestionar y conducir los procesos. No sirve el PIB sino nuestro propio Índice de Desarrollo Humano (IDH). Necesitamos una visión holística, global del proceso productivo que partiendo de la humanidad productora termine en la humanidad consumidora, que colectivamente es la misma, maximizando la satisfacción de las necesidades humanas con el menor consumo y coste.

Las relaciones sociales y el sentimiento de poder incidir en tu devenir, de participar integrado en tu comunidad, es el mejor índice de la felicidad humana en todo el mundo. Esto significa, en primer lugar, sustituir el principio de competitividad por el de coordinación y cooperación esencial para cualquier trabajo en equipo y, en segundo lugar, profundizar y extender el actual sistema democrático representativo con sistemas de democracia participativa, dando progresivamente mayor peso a esta última en tanto que el desarrollo de las tecnologías de la información lo vayan permitiendo, de este modo se integrará la libertad de la ciudadanía política con la de la ciudadanía social.

Hace doscientos años hubo que construir un mundo distinto y desde Cádiz se iluminó un camino de libertad con la Constitución de 1812. En el bicentenario la humanidad debe volver a iluminar la libertad y el bienestar (Buen o Bien Vivir) con la construcción de sus propios órganos de Poder Constituyente para regular esta realidad que hemos dado en llamar Sociedad globalizada del Conocimiento, que será la Constitución de un Gobierno mundial, si la humanidad continua existiendo y no ha vuelto a la barbarie.

La carencia de un sujeto político consolidado de la humanidad es la gran debilidad de la humanidad ante los actuales retos. Los actos del bicentenario es un marco idóneo para alumbrar al necesario actor político para la defensa del Bien Común de la Humanidad.

Que el miedo no nos paralice. Que la ira y la radicalidad verbal no nos aísle. Que la vanidad y la soberbia no nos desvíe ni nos ciegue. Porque los acontecimientos venideros en los próximos meses exigirán de toda nuestra serenidad, inteligencia, fuerza y valor. La orientación hacia la unidad de la Humanidad surgida a lo largo de 2011 con las luchas y la indignación en Islandia, Túnez, Egipto, Grecia, España, Bélgica, EE UU, Israel, India, Brasil, y así hasta más de noventa ciudades distintas de cuatro continentes tendrá que consolidarse y fortalecerse tras el ataque a Irán que se vuelve a preparar para la primavera de 2012.

Ataque a Irán y Siria que tras Afganistán, Irak, Sudán, Libia, y el fracaso de Jordania , será la culminación del proceso del que Samir Amín nos alertaba en Julio de 2008 cuando nos decía: “El proyecto de Estados Unidos, apoyado en grado diverso por sus aliados subalternos en Europa y Japón, consiste en establecer un control militar sobre todo el planeta. Con esta perspectiva en mente, se eligió Oriente Medio como región para el “primer golpe” por cuatro razones: (1) mantiene los recursos petrolíferos más abundantes del mundo y su control directo por parte de las fuerzas armadas norteamericanas otorgaría a Washington una posición privilegiada, situando a sus aliados —Europa y Japón— y posibles rivales (China) en una incómoda posición de dependencia en su suministro energético; (2) se encuentra en la encrucijada del Nuevo Mundo y facilita poner en pie una amenaza militar contra China, India y Rusia; (3) La región está experimentando un momento de debilidad y confusión que permite al agresor asegurarse una victoria fácil, al menos por el momento; y (4) la presencia de Israel en la región, aliado incondicional de Washington. Esta agresión ha colocado a los países y naciones ubicados en la línea del frente (Afganistán, Irak, Palestina e Irán) en la particular situación de ser destruidos (los tres primeros) o amenazados de destrucción (Irán).”[ii]

Necesitamos unidad, unidad y unidad.

Unidad interna en cada organización de la sociedad civil (OSC) y sindicatos con redes internacionales para mantener el mismo discurso en los diferentes Estados-nación que enraíce el sentimiento de pertenencia a una única ciudadanía universal. Hay que actualizar los Manifiestos de cada una de ellas.

Unidad y cohesión entre todas las organizaciones de la sociedad civil que representamos al 99,9% de la Humanidad. Los menos de siete millones de personas en el mundo que han provocado con su avaricia y ansia de Poder la situación caótica en la que vivimos; las hambrunas, enfermedades y frustraciones masivas; las migraciones millonarias; la depredación medioambiental y los cambios en el clima que ponen en peligro la continuidad de la Vida tal y como la conocemos; robándoles a las generaciones futuras su porvenir son los únicos que siguen beneficiándose de las medidas adoptadas por los organismos internacionales y los Estados-nación de este sistema del capitalismo agonizante.

Unidad de todas las clases y sectores sociales que dependemos de una economía productiva que satisfaga las necesidades sociales integrada en las bases del sistema de Vida que es Gaia, y que está siendo estrangulada por unas finanzas internacionales especulativas que tan sólo beneficia a este exiguo 0,1% de la Humanidad.

El inicio de este proceso constituyente no es una utopía sino una imperiosa necesidad, porque no habrá más tiempo. Proceso que emerge en multitud de países y lugares distintos casi simultáneamente, como si una conciencia natural naciera en las personas derivada de su propio instinto de supervivencia. Y sabemos a donde vamos: a establecer el Estado de Bienestar en todo el orbe, sin guerras, sin despilfarro y con toda la Paz, igualdad y fraternidad que llevamos dentro los seres humanos.

En la historia de la Humanidad los grandes cambios como el que vivimos siempre se han producido en muy pocos años. Y siempre lo provocan los pueblos al margen de soberbios y vanidosos autoproclamados líderes. Por eso los cambios son imparables. Por que tod@s somos necesarios, pero níngun@ somos imprescindibles. Por que surgen de las creencias más profundas y arraigadas en los pueblos y las personas.

En Cádiz se ha convocado un encuentro de las asambleas constituyentes en España surgidas el pasado 17 de diciembre en Sevilla para los próximos días 17 y 18 de marzo. Que asistan de todas partes, que lleguen delegados de otros países. Por que no se trata sólo de criticar el boato de la efemérides en plena crisis, ni de clamar por una reforma constitucional en España. Ni siquiera en Europa. Es para España, Europa y Gaia. Estamos construyendo el futuro. Ha llegado el momento de HACER.

Fernando Moreno Bernal
Presidente ATTAC Andalucía
Cádiz, a 08 de febrero de 2012

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